…mayor saber quiere al CORRICAN, porque se a de faser a ventura corriendo los montes…
Tratado de Montería del Siglo XV

Pantera de Sámano
Desde los años 80 en que se inició la recuperación del alano español por los valles ganaderos de Santander, de la que hoy disfrutamos absolutamente todos los que tenemos alanos, aventuras internacionales incluidas, siempre se ha dicho por algunos de los pioneros que la protagonizaron, que no había hembras, o que era muy difícil encontrarlas. Esto no era exactamente así, sino que, los mejores machos siempre eran asequibles, y estaban dispuestos para ser cruzados, pero cuando se encontraba una perra alana de calidad, no siempre su propietario estaba dispuesto a venderla, como en algunos casos si logró Pedro Céspedes de Ponce de León cuando compró a Linda la Roja, o a Linda-II, la hermana de Nabarro, hembras cuya trascendencia posterior fue absoluta. La otra opción era esperar a las camadas de aquellos ganaderos, de las perras seleccionadas y localizadas, y que el cruce que su dueño hubiera elegido, coincidiera con los patrones definidos en la raza, pero algunos no estaban dispuestos a tener tanta paciencia y decidieron introducir hembras de otras razas en su cría, para después ir depurando con los machos contrastados. Pues bien, de todas las buenas alanas que vivían en aquellos años en la zona, y que además trabajaba con tan buenos resultados como el mejor de los machos en el agarre de ganado, por su funcionalidad y por su pureza morfológica, la que tenía enamorados a todos los componentes de aquel primer Grupo de Amigos del Perro Alano Español, sin ningún género de dudas era PANTERA. (No hablamos de la de Sevilla que nació una década después)
Pantera de Sámano con Pedro Céspedes
Pantera con Pedro Céspedes, décadad de los 80′
La Pantera de Sámano, propiedad de Chefo, personalizaba con armonía y atavismo, las características descritas en todos los textos antiguos, desde Sarazá, hasta el Duque de Almazán. Era preciosa, tipiquísima, robusta pero muy movida, aunque lo que más seducía de la perra eran los hechos, su trabajo, las historias que se contaban de ella no tenían comparación con ninguna otra. Su carácter era su mejor cualidad. Muy poderosa en la presa, de una tenacidad sin límites, muy activa, y controlable al 100%, aunque con un carácter muy fuerte e incluso instintos naturales hacia la guarda. Según contaba su dueño, un día en el que andaban manejando ganado en el Valle, Pantera salió corriendo y coronó una loma, cuando su dueño pudo subir tras ella, y la alcanzó con la vista, La Pantera tenía agarrado con gran esfuerzo, por una oreja, a un jabalí muy grande. Al sentir llegar a su dueño, ésta soltó, siendo una perra ganadera, era conocedora de que no podía permitirse estas libertades, pero quizás por lo apetecible del trofeo, no pudo resistir la tentación de doblegar a aquel mostrenco. El alano muestra al instante una aptitud de sumisión hacia el amo muy típica, con la cara en el suelo, como si se tratara de un cachorro que ha sido sorprendido en una travesura, aunque en este caso su travesura sobrepasaba los 100 kgrs, y corría aliviado monte abajo. Viendo Chefo que el guarro merecía la pena, azuzó a la perra hacia el huido. En este segundo asalto, estando ya la Pantera “en caliente”, al fín con un premio como este a su rutina ganadera, fue tanta la bravura con la que corrió tras él, y tanta la contundencia al lanzarse desde arriba a la res, a la altura del pescuezo, que en la presa, dejó al bicho sin motricidad en los cuartos traseros: debió fracturarle fatalmente alguna vértebra, y cuando le dieron remate sus patas de atrás no le sostenían. Una vértebra de un jabalí de ese peso no puede decirse precisamente que sea de cristal, pero ¡Cómo mordería este animal!
Si continuamos enumerando cualidades de Pantera, la mejor para un criador, cuando el ejemplar tiene esta calidad: el genotipo de pantera, que se transmitía con total definición; se transmite el tipo y se transmite el corazón, el equilibrio psicológico de la perra, y sus instintos y aptitudes. Lamentablemente, de la sangre de Pantera sólo se deleitaron hasta hoy, los ganaderos de la zona de Castro-Urdiales, y podríamos habernos quedado con tan sólo el recuerdo de cómo fue el último ejemplo del alano ganadero que llegó hasta la década de los 90…
Después de 7 años agarrando ganado, Pantero había sido retirado del trabajo
…hasta que este verano de 2009 hemos tenido el gran placer de conocer a Oliver, al que nunca le agradeceremos lo suficiente que haya ampliado el orizonte de nuestra línea de sangre, cuando creíamos que nuestras bases genéticas no podían mejorarse. De este modo, y que de forma inesperada, hemos revolucionado nuestra genética desde dentro, desde los orígenes, con una inyección de calidad renovada. Gracias a él hoy volvemos a disfrutar de uno de los mejores ejemplos de calidad genética: de la calidad genética de PANTERA. Para nosotros es un honor presentarles al Tigre de Talledo, conocido cariñosamente por nosotros como “Pantero”.
Pantero (Tigre de Talledo)
Si me pidieran que soñara con el perro ideal para traer a mi criadero respondería en 3 partes:
Genealogía
: El principal problema que tiene la raza hoy en día, es que se ha perdido el carácter mítico del Perro de Diente español, la consanguinidad es muy alta, pero se concentra sobre los actuales campeones de las Exposiciones, con lo cual cada día la raza se aleja más del eje. Si pudiera elegir, cualquier criador de alanos, se quedaría con la genética de Pantera, que además de subirnos a todos uno o varios peldaños en calidad, abriría la sangre cerrada en algunas líneas. Pero para más INRI, el Pantero encima es consanguíneo en Nabarro el de Sámano por la línea materna, el otro gran puntal de nuestra línea de sangre, la que nos hace funcionar con garantías desde hace 15 años. Por fortuna Carlillos vive cerca de Castro, como Chefo, quien fué su dueño, y el círculo cuadró para que un hijo de Nabarro, con una hija suya montara a Pantera, y uno cachorro de este cruce, cubriera de nuevo a su madre, por tanto el Pantero es homocigótico en Nabarro y en Pantera, ¿se puede pedir más? Las garantías de sus descendientes son máximas. Este verano pudimos ver una camada del Pantero con una perra pastora, y la genética de alano había podido de tal modo sobre la de la madre, que de no estar viendo la escena, hubiéramos deseado traernos a todos los cachorros al criadero. Aquí no hay nada que huela a Boxer, ni a dogo, ni a presa, ni a ninguna otra sangre ajena a nuestro viejo Alano español. Posiblemente estemos delante de un genuino PERRO ALANO con mayúsculas, más de lo que podamos estarlo.
Navarro el de Sámano, abuelo de Pantero
El Pantero es homocigótico sobre Pantera y Nabarro, con lo cual, la calidad de su descendencia está asegurada
Funcionalidad: Pantero ha sido retirado por sus hijos y nietos de la brega, dónde ha estado 7 años agarrando Monchinas y Tudancas de la mano de Oliver, su propietario, del que su abuelo ya era alanero, y quien le transmitió su afición y con el que él comenzó a trabajar en esta tradicional costumbre española. No estamos hablando de un perro probado en el agarre, sino de un auténtico experto como pocos. Las historias que Oliver, y otros compañeros suyos pueden contarnos sobre la línea, darían para escribir un libro. Como dato, llama la atención que cierta vez, contaban con tan sólo 5 días para apresar 20 vacas de las más guerrilleras. Uno tras otro los que acompañaban al Pantero, iban cayendo desfallecidos por el agotamiento, los golpes, y las lesiones, y fue Pantero el que finalizó el trabajo sólo en los últimos días: absolutamente admirable, la bravura, y al mismo tiempo la nobleza de este animal es digna de todo el respeto. Pantero guarda en su cuerpo un pitonazo de 40 puntos de aquellas jornadas.
El Padre de Pantero es hijo de Nabarro “El de Sámano” y de Pantera
Morfología: Si miramos al Pantero, debemos hacer un ejercicio de concentración, y separar sus cualidades congénitas, de lo acumulado por los años de duro trabajo:
El corte de orejas no es el típico, y cambia en algo las proporciones de su cabeza “de libro”. Tiene una conjuntivitis crónica que se le nota en los ojos. Un corte le atraviesa el cuello de oreja a oreja, la alimentación de los últimos 2 años, le ha provocado inflamación en el hígado. Esto afecta a su morfología, pero no está inherente en él, es decir, obviamente no lo transmitirá a su descendencia.
Pantero en la clínica del CECAPA
Ahora, comparemosle con su abuela y su abuelo, no hace falta ser un juez especialista para observar que no hay mucho más que añadir: Pantero es Nabarro el de Sámano y Pantera, nada más y nada menos que eso, y además en estos años, rozando el final de la década, 30 años después del inicio de la recuperación. Llama la atención lo sobresaliente de sus maseteros, como los viejos puntales de la raza, la frente partida, en una amplia cabeza que, por el hecho de ser voluminosa, nunca presenta el aspecto “globoso” de los perros modernos y cabezones que vemos hoy en día. Los planos son como un cubo. La mordida del perro es casi en en tijera invertida, y el primero de los aspectos más sobresalientes: presenta absolutamente todas las piezas dentarias. Un perro con el desgaste que ha podido tener Pantero, que no haya perdido ni una sola de las llaves, es un hecho asombroso.
El cuello de Pantero es poderoso, del ancho de la cabeza, ahora fijémonos en otra de sus grandes virtudes: la calidad de su piel. Cuando le recogimos este verano de Santander, obviamente, en el viejo corral donde habitaba, en una zona rural donde hay ganado no faltan los parásitos. En su primer baño no se podían contar las pulgas que le caían, acumuladas durante todo el año que llevaba “retirado”. Pues bien, no presentaba ni la más pequeña muestra del paso de los parásitos por su piel ni por su pelo. Hemos podido ver alanos de otras líneas de sangre con reacciones completamente contrarias, es decir, en ambientes urbanos dónde una sola pulga ha dejado un escarnio en modernos alanos que han perdido esta calidad de piel y de pelo.

Pantero es LIBRE DE DISPLAXIA, radiografiado en la consulta veterinaria de Jose Luis Pazos Boluda
La estructura ósea es muy correcta, porque siendo un perro fornido, su hueso es ligero, de estructura rectangular, aplomado y con unas angulaciones sobresalientes, de un animal galopador. Llama la atención la inserción del rabo baja, algo muy propio de perros antiguos. Y el premio gordo, algo difícil de ver en un perro de su edad, con su alimentación y sobre-esfuerzos grandes y constantes: radiografiado de cadera por nuestro veterinario, Jose Luis Pazos Boluda, se encuentra libre de displaxia, algo que para un semental, le pone en el lugar de honor, y le legitimiza con matrícula a cubrir a todas nuestras hembras